Elegir hardware de videovigilancia implica valorar el tipo de cámara, la resolución, las condiciones de luz, el almacenamiento y la compatibilidad con el VMS (idealmente vía estándar ONVIF), además de la ciberseguridad del propio dispositivo.
El hardware decide qué se puede ver, qué se puede demostrar y qué se puede integrar. Una cámara mal elegida no solo da mala imagen: limita todo lo que el VMS puede hacer después. Esta guía resume los criterios de selección y los errores que más caro salen.
Tipos de cámara
- Fija (bullet o caja) — orientación constante, ideal para perímetros y accesos.
- Domo — discreta, óptima para interiores y retail; el domo tintado dificulta identificar la dirección de la lente.
- PTZ — orientable y con zoom; útil para seguimiento y zonas amplias bajo supervisión activa.
- Térmica — detección en condiciones de luz nulas o vegetación densa, perímetros largos, infraestructuras críticas.
- Multisensor — varias lentes en un mismo punto para 180º o 360º sin puntos ciegos.
Resolución y condiciones de luz
La resolución correcta depende de lo que necesites identificar:
- 2 MP — suficiente para detectar presencia y dirección.
- 4-5 MP — reconocimiento de personas y matrículas a media distancia.
- 4K / UHD — identificación de detalles, escenas amplias y cobertura con menos cámaras.
Para condiciones de baja luz importa más la sensibilidad del sensor que la cifra de megapíxeles. Funciones como WDR (alto rango dinámico), Starlight e iluminación IR condicionan la utilidad real de la cámara en escenas mixtas.
Almacenamiento: NVR, retención y dimensionamiento
El almacenamiento se dimensiona en función de:
- Resolución y codec (H.265 reduce mucho frente a H.264).
- Frames por segundo y horas de grabación al día.
- Política de retención conforme al RGPD (máximo 30 días por defecto).
- Tolerancia a fallos (RAID, backup en sede secundaria).
El cálculo de TB necesarios suele hacerlo el VMS o un configurador del fabricante. Sobredimensionar al 20-30 % es prudente.
Compatibilidad con el VMS y ONVIF
Compatibilidad y futuro recambio: una buena instalación apuesta por cámaras con soporte ONVIF Profile S/T/G y por modelos certificados por el VMS elegido. Esto te protege ante cambios de proveedor y simplifica la integración con analíticas y control de accesos.
Ciberseguridad del dispositivo
Las cámaras IP son objetivos atractivos para botnets y campañas dirigidas. Buenas prácticas:
- Cambiar credenciales por defecto.
- Mantener el firmware al día (proveedor con política clara de actualizaciones).
- Segmentar la red de cámaras respecto a la red corporativa.
- Deshabilitar servicios innecesarios (Telnet, UPnP, SNMP v1).
- HTTPS y certificados, no HTTP plano.
En Nexus integramos sistemas de videovigilancia completos, del hardware al VMS, con cumplimiento RGPD desde el primer diseño. Revisa también la guía sobre cómo elegir un VMS y nuestro servicio de hardware Tier-1.